25 Enero 2007
*El presente es un artículo reproducido de la Revista mexicana de comunicación.
Raúl Trejo
Cuando hablamos de la relación del periodismo televisivo con la democracia, vale decir que no podría existir cabalmente uno sin la otra. No se puede pensar en la democracia sin un periodismo profesional en todos los medios, pero desde luego, de manera más intensa y con más obligación, en aquéllos con más audiencia. Si somos ambiciosos -y creo que hay que serlo en este tipo de asuntos-, no se puede pretender que haya auténtico periodismo sin un contexto democrático.
Periodismo y democracia han avanzado y desandado sus pasos por caminos a veces no convergentes. Tuvimos un periodismo que anticipó la transición política mexicana antes del año 2000, pero que se rezagó respecto de ella y que muy pronto, tanto en los medios escritos como en los de carácter audiovisual, comenzó a estar mucho más definido por los intereses empresariales, por las inercias profesionales, por la búsqueda del efectismo y el sensacionalismo más que por la investigación, la propagación y la explicación de los acontecimientos públicos, que son las grandes coordenadas del periodismo profesional.
Durante mucho tiempo en nuestro país, el periodismo en televisión, igual que en los medios escritos, parecía producido para un solo espectador: el Estado mexicano, que en el caso de la prensa patrocinaba directamente -y lo sigue haciendo en gran medida- a muchas publicaciones, y que en el caso de la televisión y la radio les había permitido a los empresarios de ese sector, tener tantos privilegios que ellos pagaban en parte tal situación de beneficio con informaciones, propagando una visión de la realidad complaciente y ajustada a los intereses del Estado mexicano y del poder político.
El periodismo en la televisión mexicana surge igual que este medio en los años cincuenta, pero lo poco que había de indagación e información más bien eran materiales complementarios a la función de entretenimiento. No era un periodismo que diera novedades, que rindiera informes, que ofreciera una visión nueva de los asuntos públicos a los televidentes sino solamente complementario de otros espacios. En los años cincuenta, avanzados los sesenta todavía, el periodismo en la TV mexicana era tan improvisado que sólo se dedicaba a repetir, a veces a anticipar, el contenido de los periódicos más importantes, como muchos noticiarios de la radio donde todavía se escucha cómo los locutores van volteando las hojas del periódico. Esto ocurría en la televisión, tanto así que el noticiario más importante, todavía en la década de los sesenta, era uno asociado al diario Excélsior, con el locutor Ignacio Martínez Carpinteiro, en el cual no se hacía más que respaldar con algunos testimonios fílmicos -que por lo general eran muy improvisados y muy breves- las notas que el periódico ya había publicado o publicaría a la mañana siguiente.
Negocio político
Más adelante, las empresas televisivas -en realidad no se puede hablar en plural en este caso, solamente había una que era Telesistema Mexicano- concibieron al periodismo como una forma específica de entretenimiento y, al terminar la década de los sesenta, aparece el primer noticiario profesional pero condicionado por el afán de espectáculo más que de información: el noticiario matutino Diario Nescafé, que desde entonces era conducido por un periodista, sin lugar a dudas fundamental, con todo y lo cuestionable que en algunos momentos fue su trayectoria: Jacobo Zabludowsky. Él no empezó a hacer periodismo como conductor del noticiario nocturno, sino como conductor en una larga serie de programas. Tenía una emisión vespertina en donde alternaba con Pedro Ferriz: uno hablaba de platillos voladores y el otro de cohetes espaciales. Zabludowsky se singularizó por hacer transmisiones de los lanzamientos espaciales de las aeronaves estadunidenses durante toda la década de los sesenta. Su programa más importante, sin embargo, fue por las mañanas: el Diario Nescafé, en el cual comenzó a tener la singularidad de contar con reporteros propios. Hasta entonces, con poquísimas excepciones, los noticiarios televisivos no tenían una redacción propia sino dependían de la información de la agencia de noticias estatal o de las anteriores que existieron en México.
Posteriormente, la televisión mexicana entendió que las noticias no sólo eran espectáculo, sino que podían ser un negocio específico y también un negocio de carácter político. Al contar con grandes audiencias para sus noticias, tendrían un canal mucho más estable y relevante de interlocución con el poder político. El programa 24 Horas, que Zabludowsky condujo durante más de 27 años, comenzó en septiembre de 1970, y fue la escuela de centenares de periodistas que hoy siguen haciéndose cargo de gran parte de los espacios informativos de la televisión mexicana en todos los canales, y además condicionó el modelo de TV que seguimos teniendo hasta nuestros días. La usanza estadunidense era evidente: un locutor con gran presencia pública se encargaba de dar a conocer todas las noches un menú grande y variado de informaciones políticas, culturales, de espectáculos, y de imprimirle sus énfasis personales a la apreciación o a la propagación de esas noticias. Aunque no había un editorial explícito o no lo habría en casi todos los 27 años de ese noticiario, el hecho de que Zabludowsky presentara alguna información con una entonación especial de voz, a veces simplemente levantando una de las cejas o abriendo unos segundos de silencio después de que decía alguna cosa, se convertía en una inflexión que implicaba connotaciones políticas importantes en la propagación de cualquier acontecimiento.
La era de Zabludowsky duró casi tres décadas. Al acercarse el final del milenio anterior, Televisa fue receptiva a la diversidad política que comenzaba a instaurarse poco a poco en la sociedad mexicana y se propuso un cambio, pero éste no fue de formatos ni de intención, simplemente fue sólo de personas. Guillermo Ortega Ruiz suplió a Zabludowsky a su salida del noticiario de 24 Horas y algunos años después quedó al frente Joaquín López Dóriga. Éste ha sido uno de los conductores del noticiario más importantes de la televisión mexicana, sin variar en lo fundamental el estilo de noticias que durante mucho tiempo singularizó a los programas conducidos por el multicitado Zabludowsky.
Información anodina
¿Cómo son las noticias en televisión? Hay que reconocer que sus reporteros, igual que los de cualquier medio, se esfuerzan, se arriesgan, se empeñan, algunas veces hacen lo posible por conseguir una noticia y en otras llegan a estar en peligro para darnos descripciones repletas de emoción y con algunas novedades de los asuntos públicos. Por ejemplo, cuando los reporteros cubren desastres o guerras, el noticiario nocturno de Televisa nos muestra reportajes, notas trascendentes por la intensidad dramática que llegan a tener, pero pocas veces relevantes o con alguna novedad sustantiva.
Por lo general, y específicamente en la cobertura de asuntos políticos, los noticiarios mexicanos siguen padeciendo muchos de los defectos que ha acarreado durante mucho tiempo el periodismo político en nuestro país. Tenemos un periodismo más de dichos que de hechos. Se realza la costumbre de los políticos mexicanos para hablar y declarar, para sentir que hacen política y sentirse atendidos. Esta costumbre ha encontrado una fuerte complicidad en la prensa mexicana y en periodistas cuyos jefes de redacción les ordenan todas las mañanas: "Ve y recoge las declaraciones de fulano". Por eso tenemos un periodismo -y la televisión no es la excepción- más de declaraciones que de acciones; tanto así que muchos reporteros confunden al periodismo con la simple acción de extender el micrófono, y si es una declaración estridente se vuelve más relevante: logra mucho más espacios en los noticiarios.
La tarea fundamental del periodismo, aparte de enterarnos lo qué sucedió, es permitirnos entender por qué las cosas ocurren como ocurren. Tan anodino, tan falto de previsión resulta el periodismo que se hace en la televisión mexicana, que a veces el espacio más creativo es el no periodístico. Las Mangas del Chaleco que disfrutan muchos televidentes los viernes por la noche en Televisa, es un espacio de crítica a los muchos desvaríos que profieren varios personajes públicos, comenzando por nuestros políticos. Es un segmento que no tiene nada de esfuerzo periodístico, aunque sí un gran trabajo de búsqueda en los archivos de video. En todos los noticiarios de televisión o en casi todos, las entrevistas escasean, y cuando las hay no son el diálogo entre dos interlocutores, entre un periodista que sabe de lo que está hablando y un protagonista que tiene algo que decir, sino más bien constituyen la ocasión para que algunos personajes públicos expliquen, se disculpen, arenguen, reclamen o intenten establecer la agenda. Son rarísimas las entrevistas en las que hay un auténtico intercambio de ideas.
La crónica periodística, es decir, el quehacer de recoger y explicar un asunto que el reportero haya visto -lo cual se puede hacer de manera espléndida con el recurso que implica el respaldo audiovisual-, no existe en la televisión mexicana. Tampoco está presente el reportaje, el género que amalgama recursos de la entrevista, de la información, de la documentación. A veces por reportajes se nos presentan piezas informativas en donde el reportero se conforma con entrevistar a dos o tres personas, y dice: "Aquí está el reportaje del área de asuntos especiales de Televisa". ¡Qué vergüenza! Si comparamos esas piezas con los reportajes de la televisión en otros países, la verdad sí es una vergüenza lo que aparece en nuestra televisión. Está repleto de lugares comunes y de algo muy importante: se singulariza por una constante ausencia de auténtica investigación. El análisis en los noticiarios de la televisión, comenzando por el más importante en Televisa, se limita a la opinión de algunos intelectuales o académicos destacados, no por su comentario en televisión sino por su trayectoria en otros rubros. Por lo general, estos colegas nuestros no hacen más que aparecer a cuadro leyendo en teleprompter un texto de dos o tres minutos, que ellos hicieron, repleto de lugares comunes.
Viejo estilo
El periodismo, entonces, sigue anclado a un viejo estilo en el que se llega a pensar que es más importante abrumar de asuntos al espectador con muchas notas, que explicarle aunque sea unas cuantas de manera más reposada. Es un periodismo que, para tener éxito, explota y exprime mucho el sensacionalismo. Cuando hay algún asunto especialmente dramático, la televisión mexicana lo explota al máximo de tal manera que nos repiten, una y otra y otra vez, las mismas escenas trágicas, las mismas declaraciones altisonantes del mismo asunto. Cuántas veces vimos, por ejemplo, la reconstrucción del crimen aquel en Monterrey donde un muchacho fue acusado de matar a dos niños. Docenas de veces se nos dijo a qué hora llegó a la casa, cómo llegó, y qué sabemos hoy de ese caso.
El periodismo en televisión, igual que en parte del impreso, no se singulariza en México por seguir los asuntos, simplemente se nos ofrecen temas muy dramáticos para llamar nuestra atención, para conmovernos y es inevitable hacerlo ante temas tan drásticos, pero no se les da seguimiento. Cuántas veces escuchamos las declaraciones iniciales de los pescadores famosos que recalaron en el Pacífico Sur y qué es hoy de ellos. A qué periodista en televisión se le ha ocurrido averiguar qué pasó con los pescadores. No hay seguimiento de los temas porque al periodismo televisivo no le interesa construir una sociedad enterada sino mantenerla fundamentalmente asombrada: esa es la pauta en la TV mexicana.
En la misma Televisa hay espacios informativos que están mucho más determinados por la personalidad de su conductor -que no es necesariamente periodista-, que por los recursos informativos. El espacio de Adela Micha de Canal 4, por ejemplo. Ella es un personaje muy importante en el Canal de las Estrellas y sus subsidiarias, y aunque a veces tiene diálogos muy interesantes con sus entrevistados, su noticiario no tiene propósitos específicamente periodísticos: está pensado como espectáculo. El mismo Canal 4 tuvo como conductor de un noticiario a un payaso, Víctor Trujillo. Era, dicen algunos, muy ingenioso. En lo personal no me lo parece tanto, pero el hecho de que el personaje del payaso haya sido invitado a conducir un noticiario, nos da idea de la amalgama entre información y entretenimiento -infoentretemiento dicen en España- que prevalece en los noticiarios de Televisa.
En esta empresa hay programas de reflexión interesantes, muy ajustados a los intereses de la empresa como Zona Abierta que conduce Héctor Aguilar Camín, pero prácticamente en un horario de madrugada que muchos no alcanzamos a mirar. Hay espacios de búsqueda como el de Denise Maerker en las noches de los domingos en Canal 4: un espacio nuevo. También figura recientemente Tercer Grado, en el que los conductores de varios noticiarios de Televisa se explayan diciendo lo que no necesariamente expresan en sus espacios, pero en donde pocas veces hay una opinión nueva, son éstas de carácter muy previsible.
Y ¿qué hay en la tienda de enfrente? TV Azteca se ha singularizado por copiar, en sus peores términos, los estilos que ya ha logrado implantar Televisa. En Azteca por lo general quienes dan noticias no son periodistas, lo cual no demerita su trabajo, pero es un dato de la realidad. Javier Alatorre nunca que yo recuerde, y no quiero ser injusto, hizo el trabajo de reportero. Creo que si no se ha sabido cómo buscar, perseguir y encontrar una noticia, es muy difícil tener la apreciación profesional que permite aquilatarla y saber cómo presentarla a los televidentes. No es un secreto, además, que Alatorre es un lector, preparado, hábil, pero no hace más que leer el teleprompter todo el tiempo. El día que se descompone el aparatito es un fracaso su noticiario. En TV Azteca hay tan escaso aprecio por información que varios de sus noticiarios son una amalgama de música, chismes, espectáculo, deportes y noticias; incluso me ha tocado ver a una señora que ofrece horóscopos. Qué idea del periodismo puede tener una empresa cuando confunde las predicciones de las vicisitudes de los sagitarios con la información de las campañas políticas.
Hay algún esfuerzo y méritos en los noticiarios de Canal 11, sin duda, pero sigue siendo un espacio muy agobiado por limitaciones financieras. Hubo un esfuerzo interesante en un programa de discusión, Primer Plano, pero hoy se ha vuelto de lo más previsible. Se disfrazan de negro y hacen como que se pelean unos con otros.
Hubo un noticiario interesante en Canal 40 que todos veíamos con avidez, no porque nos gustara su punto de vista, sino porque no rivalizaba en cantidad de informaciones ni en recursos técnicos, sino en algo muy importante: era un noticiario hecho con gusto e imaginación y tratando de demostrar el contexto de los asuntos. Ciro Gómez Leyva y sus sucesivas acompañantes en las distintas etapas de ese noticiario, no buscaban, salvo excepciones, enterarnos de algo nuevo sino explicarnos aquello que ya sabíamos. El Canal 40 tuvo un destino muy trágico: fue hurtado por TV Azteca y hoy, con la complicidad del periódico El Universal, está funcionando, pero se está apostando a la revitalización de esa frecuencia televisiva.
La tendencia que se estaba poniendo en práctica en Canal 40 era -con muchísimas limitaciones, a veces incluso con actitudes muy discutibles- muy sintonizada. Se trataba de una propuesta moderna, basada en la factura de noticiarios en todo el mundo, que es la idea de presentar más asuntos en profundidad en lugar de muchas informaciones pequeñitas. O sea: presentar más historias de lo que le pasa a la gente, sin ser demagogos ni populistas, que le permitan al televidente entender a través de las vicisitudes de protagonistas con nombre y apellido, de carne y hueso, la densidad y las implicaciones de los grandes asuntos públicos. En todo el mundo, la televisión está transformándose para ser más ligera, y con mayores recursos técnicos.
Hoy día la posibilidad de registrar en video un acontecimiento, ya no es patrimonio de las televisoras y sus camarógrafos; hoy muchas personas traen sus cámaras caseras; incluso con el teléfono celular hay quienes pueden registrar una escena y convertirse en reporteros. A mediados de 2005 ocurrieron los atentados en Londres y, por ejemplo, mucha gente grabó en sus celulares la explosión de varios vagones del metro. Unos minutos después, esas grabaciones ya estaban en las pantallas de la televisión británica. Es decir: la amalgama entre lo que aportan los ciudadanos y lo que pueden transmitir los medios audiovisuales está siendo una consecuencia de la apropiación que las personas hacen de esas tecnologías. Y entonces lo que le queda a la televisión es presentar asuntos más elaborados, con mayor investigación.
En Estados Unidos, el noticiario vespertino más conocido es de la CBS, el cual acaba de cambiar de conductor y está experimentando una transformación muy sorprendente. Era un noticiario muy parecido a los que vemos en México, pero el conductor, Dan Rather, se tuvo que jubilar, además tuvo muchas acusaciones por presentar asuntos que no eran necesariamente ciertos, lo cual adelantó su salida. En su lugar contrataron a una periodista muy simpática y afable, Katie Couric, que es una muchacha que empezó a dar noticias por las mañanas en la NBC. Ella aceptó con la condición de llevar consigo a su equipo de producción. Después de muchos jaloneos, la CBS aceptó y la respaldó con muchos productores. Lo que hace esa mujer todas las tardes es plantarse delante de la pantalla para presentar cinco o seis acontecimientos, que son auténticos reportajes de investigación realizados por su equipo de productores. Los televidentes se enteran de los asuntos más importantes, pero hay una contribución a que los entiendan.
El contenido de la televisión estadunidense puede tener muchos defectos y ser muy tendencioso, pero trata de renovarse, reconociendo que hay una gran competencia en la Internet, en lo que recogen las personas en sus cámaras de video, en lo que hacen otras cadenas En suma: se trata de modificar los esquemas que se mantuvieron durante muchas décadas. Eso es lo que va a seguir en algún momento en la televisión mexicana y no terminamos de ver cómo se inicia.
La identificación de lo que es la calidad en televisión llega a ser el criterio fundamental a partir del cual sus auditorios pueden cuestionarla, exigirle, demandarle que sea mejor, o que desande el camino que ya había empezado a explorar. Todo ello puede ser tema de los observatorios ciudadanos que en muchos países ya están en práctica.
*El presente texto es una transcripción libre de la exposición del autor durante el Encuentro con tu propia Tele-visión, organizado por el programa El Fin Justifica a los Medios de Radio Educación, en el marco de su XVII Aniversario. Agradecemos a la productora Graciela Ramírez
y al autor su autorización para publicar este artículo.
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19 Enero 2007

¿Tercera cadena rota?
Laura Islas Reyes
Mientras el gobierno analiza los estudios que heredó de la administración anterior y que hablan de la posibilidad de entregar 600 concesiones de radio y TV y una red de televisión nacional, Televisa y TV Azteca demuestran que no están dispuestos a tener competencia. Y así se lo hicieron saber al empresario Isaac Saba que, asociado con General Electric México (GE), había manifestado su interés por operar una tercera cadena de televisión abierta.
El pasado 21 de noviembre las dos televisoras lanzaron al unísono una intensa campaña desde sus espacios informativos en la cual se dedicaron a denostar a Casa Saba, acusándola de ejercer un control monopólico sobre la distribución de medicamentos, encareciendo los costos de éstos y, a la postre, provocando la muerte de miles de enfermos que no pueden pagar el precio de las medicinas.
Una y otra vez, las pantallas de Televisa y Azteca, en cada uno de sus noticieros, presentaron las trágicas historias de enfermos terminales que suspendieron su tratamiento ante la imposibilidad de costearlo. En un periodo de tres semanas, ambas televisoras dedicaron más de cuatro horas (resultado de la suma de 83 notas y reportajes) para atacar al monopolio ejercido por Saba.
El repentino interés y preocupación de las televisoras que, según la Cofeco, en su conjunto controlan 99.4% del total del mercado publicitario de TV abierta por las prácticas monopólicas en que incurre Casa Saba, y su coordinada acción para denunciarlo, en realidad han sido una advertencia a su posible competidor.
El amago alcanzó también a GE cuando el 11 de diciembre, TV Azteca difundió en sus noticieros que "Casa Saba ha hecho su fortuna a costa del sufrimiento de millones de mexicanos, a costa de lucrar con la salud de los más necesitados (...) Y ahora, Isaac Saba Raffoul planea reunirse con General Electric, una empresa transnacional, acusada de prácticas desleales, monopólicas, engaños, fraude y todo lo que se pueda imaginar".
La Cofeco opina, el gobierno estudia
En nuestro país existen 457 canales de televisión abierta, de los cuales Televisa controla 243 y TV Azteca 179; es decir, ambas empresas poseen 92.33% del total de las emisoras concesionadas (53.17% Televisa y 39.16% Azteca).1
Para nadie es un secreto el duopolio que ejercen ambos consorcios y que puede documentarse con una larga lista de cifras: en 2005, de los 44.8 mil millones de pesos destinados a medios publicitarios, 58% fue gastado en TV abierta. De ese monto, Televisa captó 71.2% y Azteca 28.2%. Sólo la cantidad que recibió Televisa equivale al 41.3% de la inversión total en medios.2
Además, en cuestión de publicidad gubernamental Televisa recibió el 15.56% (más de mil 800 mdp) durante el sexenio de Vicente Fox, convirtiéndose en el medio que la administración federal pasada privilegió para anunciarse. En segundo lugar se encuentra TV Azteca, con 7.91% (casi 917 mdp).3
Frente a esta situación, a finales de noviembre, la Comisión Federal de Competencia emitió una opinión en la que subrayó la necesidad de "crear oportunidades para el desarrollo de canales de televisión abierta alternativos que introduzcan mayor competencia en las actividades comerciales de los operadores establecidos, al tiempo que contribuyan a la pluralidad y diversidad de voces y contenidos en beneficio de la sociedad. Al respecto, es necesario informar a los mercados del espectro disponible para televisión abierta 'y otorgar las bandas de frecuencia mediante procesos competitivos que permitan el desarrollo de nuevos operadores'".
Este llamado de la Cofeco ha sido reiterado en varias ocasiones por su presidente, Eduardo Pérez Motta, quien recientemente declaró "que es muy importante que haya más competencia a la televisión abierta, que haya por lo menos un nuevo concesionario y eso es bueno para los usuarios y para los anunciantes".4
Además de una tercera cadena, la opinión emitida por la Cofeco considera algunos otros mecanismos para promover la competencia en el sector, como lo es el hecho de que para "los proveedores de servicios de televisión restringida, el acceso a las señales de televisión abierta es una condición determinante para formar una oferta viable que le permita participar en el mercado. Por ello, necesita contar con la certeza jurídica de que podrá acceder a estos contenidos antes de asumir las inversiones y el riesgo de incursionar en la provisión de estos servicios".
De igual forma abunda que "las señales de televisión abierta puede(n) resultar afectada(s) en caso de no contar con acceso a los sistemas de televisión restringida que les permita formar parte de las opciones para todas las audiencias, independientemente del medio de transmisión utilizado y sin necesidad de duplicar las instalaciones en los hogares".5
Por su parte, el pasado 15 de diciembre, durante su primera conferencia de prensa como titular de la SCT, Luis Téllez confirmó que habrá nuevas concesiones durante los primeros 100 días de administración que serán licitadas para distintas regiones del país.6
Aunque no lo expresó abiertamente, el funcionario dejó abierta la puerta para la tercera cadena al responder que el asunto se está analizando: la SCT estudia documentos realizados en el sexenio anterior, en los cuales se habla de la posibilidad de licitar 600 concesiones, de las cuales 200 serían para televisión, lo que abre la opción de otorgar una nueva red nacional.
(Al respecto, el anterior subsecretario de Comunicaciones, Jorge álvarez Hoth, declaró a fines de octubre que "hay un programa terminado y hecho que se le va a entregar a quien llegue [...]. [En televisión] hay para entregar 200 estaciones por todo el país y hacer una cadena".)
Días después, el presidente de la Cofetel, Héctor Osuna, declaró: "no existe la figura de una tercera cadena nacional, pero como se trata de un tema muy importante para el país, trascendental, social, económica y políticamente, seguramente se va a discutir en el Plan Nacional de Desarrollo".
Osuna reconoció que la alianza GE/Saba ya presentó una solicitud para acceder a una cadena de TV y añadió que "no creo que sea el único que quiera participar, pero es un asunto que debe estar muy fundamentado y hacerlo por paquete o por regiones es una responsabilidad que a nosotros sólo nos toca seguir".
Los años maravillosos
La relación entre las televisoras y Grupo Saba no siempre ha sido tensa. En realidad, ha habido épocas en que tanto Emilio Azcárraga Jean como Ricardo Salinas Pliego7 han emprendido negocios junto con Isaac Saba Raffoul.
En el caso de Televisa, Casa Saba y dicho consorcio mediático se asociaron en septiembre de 2000 para crear el portal de Internet Estarbien.com, cuyo objetivo era ofrecer información, servicios y venta de productos dedicados a la salud y belleza.
En aquella empresa, Saba se ocuparía de la distribución, contenidos, relación con los laboratorios y logística, mientras que Televisa se haría cargo del aspecto publicitario. Estarbien.com tuvo una inversión inicial de 150 mdp.
Las dificultades empezaron cuando Grupo Xtra (propiedad de Isaac Saba) y Telemundo (filial de GE) se asociaron, en mayo de 2006, para crear Palmas 26, empresa dedicada a la producción de contenidos televisivos, y desde un primer momento manifestaron su intención por competir con Televisa y Azteca.
"La administración que viene me parece que va a tener una mentalidad abierta para permitir que haya más competencia, creo que es sano. (...) No hay lugar más importante donde podemos estar que México. Actualmente estamos produciendo más contenido en el país que el que hemos producido en toda la historia de nuestra cadena", diría el presidente de Telemundo, Don Browne.8
Meses después de conformada esa sociedad, personal de seguridad y jurídico de TV Azteca embargó equipo de producción de Telemundo en México, cuando el conductor Alan Tacher y la productora Nostromo realizaban grabaciones del reality show Quinceañera. La razón aducida por Azteca fue la imposibilidad legal que tienen tanto el conductor como la productora, otrora hacedores de La Academia, para realizar un programa de corte similar. (Un enfrentamiento anterior entre TV Azteca y Telemundo tuvo lugar en julio de 2005, cuando Javier Moreno Valle consiguió un préstamo de GE para pagar a los trabajadores y levantar así la huelga que sufría CNI Canal 40. Pero esto no fue posible, pues la SCT respondió que GE no podría invertir en el 40 por tratarse de capital extranjero.)
El 11 de diciembre, General Electric respondió a la embestida de TV Azteca a través de un desplegado en el que señaló que "Los ataques tienen como objetivo obstaculizar la apertura de una nueva cade-na televisiva en el país". Por su parte, Casa Saba no ha emitido alguna comunicación en respuesta a las acusaciones lanzadas desde las pantallas de las dos grandes televisoras.
El director de GE en México, Rafael Díaz-Granados, diría en diversos medios que esta compañía no quiere "ningún trato preferencial, sino la oportunidad de competir en igualdad de condiciones".
Dentro de las amenazas que TV Azteca repartió en el mes de diciembre, hacia el día 17 incluyó en su lista a Reforma cuando Vértigo publicó un material dedicado a denostar a Alejandro Junco, presidente de ese grupo editorial.
El texto, que ocupó la portada y 14 planas del semanario, se basa en un DVD que ventila una disputa familiar, surgida en 1972, de los propietarios de Reforma, Alejandro y Rodolfo Junco, con su padre, Rodolfo Junco de la Vega Jr.
Un día después de lo publicado, el diario respondió desde su primera plana: "Por incomodarle que Grupo Reforma publicara información sobre la posible licitación de la tercera cadena de televisión nacional, Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, lanzó ayer una campaña de ataques personales contra directivos de esta Casa Editora.
"Estos hechos se suman a los recientes embates que la cadena televisiva emprendió contra Isaac Saba y su socio, General Electric, ambos 'culpables' de haber demostrado interés conjunto por participar en esta nueva opción televisiva."
Azteca correspondió a las aclaraciones de Reforma con un desplegado que anunciaba un programa especial sobre el asunto, mismo que fue transmitido por Canal 13 el 21 de diciembre.
El respeto al monopolio ajeno es la paz
Televisa y Azteca fueron claras: no aceptarán competencia. Al cierre de esta edición, aunque de manera más esporádica, los ataques en contra de Casa Saba continuaban. El duopolio no aceptará fácilmente la intervención de un actor más en el sector que controla.
Sin embargo, los estudios realizados por la SCT empiezan a mostrar que hay espacio radioeléctrico suficiente para licitarse no una, sino varias cadenas de televisión y los interesados en postularse son muchos Palmas 26, Olegario Vázquez Raña, Juan Francisco Ealy Ortiz.
La realidad es que por primera vez en muchos años existe una posibilidad real de abrir el mercado de la televisión abierta. Ojalá y por el bien del país, que así sea.
1 De lejos les siguen Canal Once con 18 estaciones y los canales 22, 28 y 40 con una emisora cada uno. Fuente: Opinión emitida por la Comisión Federal de Competencia respecto a contenidos, 20/XI/06.
2 ídem.
3 "La prioridad, Televisa", etcétera, noviembre 2006.
4 Reforma, 12/XII/06.
5 Tal fue el caso de Canal 40 cuando Sky sacó de su sistema la señal de esta emisora, en represalia a que CNI adquirió los derechos de transmisión del Mundial Corea-Japón 2002. Este hecho asfixió a la señal. Ver etcétera, noviembre 2004.
6 Sin embargo, la mayoría de los medios consignaron la nota en sentido totalmente contrario y dieron por hecho la cancelación de una nueva red nacional de TV abierta, como fue el caso de La Jornada que el día 16 publicó como nota principal que "SCT dice no a una tercera cadena de tv".
7 Hasta 1997, Grupo Saba poseía 22% de las acciones de TV Azteca.
8 Reforma, 29/IX/06.
INFORMACIÓN TOMADA DE el portal de la Revista etcétera
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20 Septiembre 2006
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Te invitamos a visitarlos, descubrirás lo útil que pueden ser.
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8 Septiembre 2006
Navegando por la red me encontré este artículo en el sitio mundo.es, me parece interesante porque en el queda de manifiesto la importancia que ha ido adquiriendo el trabajo colaborativo através de Internet.
CONTENIDOS FRUTO DE LA COLABORACIÓN
La 'wikimanía' se extiende por la Red
Predicen que en tres años la mitad de las compañías utilizarán 'wiki' en sus redes internas
NATALIA MARTÍN CANTERO (EFE)
SAN FRANCISCO (EEUU).- Con sitios como Shop Wiki, una guía de compras, o WikiTravel, sobre viajes, la 'wikimanía' que iniciase Wikipedia, la inmensamente popular enciclopedia gratuita 'on line', se extiende como la pólvora por la red.
Al estilo de lo ocurrido con los 'blogs', las bitácoras personales que ya se encuentran hasta en la sopa, o con las llamadas redes sociales, el 'boom' de estos nuevos sitios basados en el 'software' libre y la filosofía 'wiki' llega acompañado de publicidad.
Se trata de algo que, al menos a primera vista, rechina con la filosofía de la Fundación Wikipedia, donde la publicidad no tiene cabida.
En la redacción de la enciclopedia 'on line' colaboran gratis miles de usuarios, lo que no impide que el sitio, que tiene más de un millón de entradas sólo en inglés, se haya convertido en un súper éxito que amenaza el poderío de la mismísima Enciclopedia Británica.
Más 'wikis'
A la sombra de Wikipedia, y utilizando el mismo método han nacido sitios como Wikihow, una web con instrucciones para solucionar todo tipo de problemas —desde cómo enseñar a un perro a que levante la patita hasta cómo bailar un tango— y que busca convertirse en el "mayor manual del mundo".
Un objetivo ambicioso que va camino de conseguir, a juzgar por la audiencia (de 1,1 millones de visitantes el pasado mes de julio, según los datos de Nielsen-Net Ratings).
Además están Wikia, una especie de Wikipedia venida a menos, o la guía de compras Shop Wiki, que asegura contener reseñas sobre productos de más de 300.000 tiendas 'on line'.
"Wikipedia es una enciclopedia, y esto es sobre los otros 999.000 libros en la biblioteca", señala Ben Elowithz, directivo de Wetpaint, un sitio para construir 'wikis', a 'The New York Times'.
Wikitravel es un desafío para guías tradicionales de viajes al estilo de 'Lonely Planet'
Uno de los proyectos más prometedores basado en la filosofía y el 'software' de código abierto 'wiki' es Wikitravel, que hace unos meses se alió con el sitio rival World66.
Wikitravel es un desafío para las guías tradicionales de viajes al estilo de 'Lonely Planet' o 'Fodor' ya que, a diferencia de estas, permite que los lectores expliquen sus experiencias viajeras de primera mano y pone este material a disposición de quien lo quiera usar.
Y, si cabía alguna duda de hasta qué punto los inversores están atentos a sacar tajada al concepto 'wiki', John Gotts las despejó el mes pasado.
Este emprendedor conocido por, entre otras cosas, haber comprado dominios de Internet o por la venta de herramientas contra el 'spyware' se hizo con Wiki.com por cerca de tres millones de dólares. "No habría pagado tanto por ningún otro dominio. No se me ocurre ningún otro que valga más", dijo Gotts.
Un concepto al alza
El concepto de 'wiki' —que significa "rápido" en hawaiano— data de 1994, cuando el informático Ward Cunningham creó un programa llamado WikiWikiWeb que permitía a los programadores compartir información y código informático con mayor comodidad.
"Es un medio que permite que la gente colabore más fácilmente de lo que pueden hacerlo en sistemas que se modelaron en un mundo pre-ordenador, como el correo electrónico", explica Cunningham.
Al margen de los sitios mencionados, en los últimos tiempos los 'wiki' se han convertido en una herramienta poco menos que indispensable en el mundo empresarial. El Grupo Gartner predice que, de aquí a tres años, la mitad de todas las compañías utilizarán 'wiki' en sus redes internas para que los empleados colaboren con más agilidad.
Los 'wiki' incluso se colaron, aunque sin éxito, en el periodismo cuando el diario 'Los Angeles Times' probó los 'wikitorials', un experimento con el que buscaban invitar a los lectores a que participasen en la redacción de un editorial.
Así que, como señala Mike Yamamoto, editor del sitio especializado en tecnología Cnet News.com, "www pronto podría significar WordWide Wiki".
Colectivo Observatorio
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31 Agosto 2006

Los instrumentos o canales de comunicación de masas, los "mass media", son aquellos procedimientos mediante los cuales grupos de especialistas se sirven de inventos técnicos (prensa, cine, radio, televisión, publicidad estática...) para difundir un contenido simbólico a un público vasto, heterogéneo y muy disperso en el espacio. Si se tiene como objetivo persuadirlo, integrarlo o dirigirlo en uno u otro sentido, depende de otros factores, igualmente capaces de ser subsumidos desde los propios "media". Los medios masivos de comunicación se han ido desarrollando a lo largo de los últimos ciento cincuenta años, y a partir de la circulación progresiva de periódicos. En los Estados Unidos, líder en este primer canal de difusión de noticias, en 1850 leía el periódico una de cada cinco familias; mientras en 1890 eran dos de cada tres; y en 1920, al menos un periódico llega a cada hogar.El cine surge prácticamente con el siglo; y en 1920 las estadísticas indican un promedio de asistencia familiar a los cinematógrafos, en Estados Unidos también, de una vez y media semanales, que ascienden a tres veces en 1939, para descender de nuevo, a partir de la producción y venta de receptores baratos de televisión en los años posteriores de la Segunda Guerra Mundial, concretamente entre 1950 y 1960. La difusión de la radio fue todavía más rápida, puesto que en vísperas de la guerra, a partir de 1936, se alcanza el nivel de un aparato receptor por familia. Conforme se fueron desarrollando nuevos medios, los ya existentes o bien perdieron público, o bien, para no perderlo, se adaptaron a funciones más específicas e incrementaron o potenciaron su acción junto a los nuevos. Porque, hasta el presente, al menos, la tendencia general ha sido la del aumento regular en la cantidad de inversiones, esfuerzo, imaginación y tiempo, volcados a los medios masivos de comunicación. Y es curioso observar cómo, a pesar de las diferencias significativas que existen entre pueblos en lo que se refiere al contenido y forma que adoptan los "media", hay, sin embargo, un alto grado de similitud en las funciones múltiples, progresivas y cada vez más profundas, que se les asignan. Es sorprendente la uniformidad de estructuras que en todo el mundo presentan los periódicos, la radio y la televisión a la hora de informar, pese a las diferencias culturales in situ, posiblemente explicables por las influencias casi monolíticas de la tecnología y cultura occidentales.

Pero no hay que olvidar tampoco que ha sido el progreso tecnológico el que ha hecho posible los "mass media", al par que la expansión de los cauces comerciales está vinculada al surgimiento de un público para esos nuevos medios, que actúan como emisores y como portadores de propaganda, incentivo y objeto de consumo. La alfabetización, por ejemplo, sirvió para proporcionar lectores a una prensa que influyó, a la vez, a la difusión del alfabetismo. Radio, cine y televisión han colaborado intensamente a la difusión de normas culturales y morales, a la creación de públicos nuevos y amplios para actividades y disfrutes antes reservados a minorías exquisitas. Han fomentado, junto a los deportes-espectáculo, la práctica de los mismos o de otros idóneos para el fomento de la amistad, del trabajo en equipo o del encuentro entre culturas. Han colaborado al desarrollo de la sanidad y de la higiene; a la comprensión y aceptación de otras formas de vida; al acceso a la educación a personas y grupos que no pueden asistir a un aula en horas y condiciones dadas. Han influido igualmente, y siguen influyendo hoy, en la conformación y dirección de la opinión pública. Sirvieron en primer lugar en los Estados Unidos, tras aquella primera expansión de la prensa y la radio que sigue a la crisis económica internacional de 1929, para la puesta en marcha de la política del New Deal en 1993; apoyaron el desarrollo de las campañas electorales y la preparación de los norteamericanos para la entrada en la Segunda Guerra Mundial; constataron la relación entre la creciente actividad comercial y la importancia de la audiencia; y confirmaron lo indispensable que eran por sí mismos y en sus análisis y control de sus efectos para la organización política y social de los pueblos.

Una ordenación histórica de los "media", de los instrumentos de comunicación, soportes capaces de encaminar un mensaje a un público que a través de los mismos ve legitimado su status y su papel social, permite distinguir, conforme al momento de su aparición, entre carteles publicitarios, prensa, cine, radio y televisión, hoy, finalmente perfeccionados, potenciados y mundialmente extendidos gracias al desarrollo de la electrónica y mediante las llamadas superautopistas de la información. Los carteles publicitarios son el más antiguo de los "media". Durante mucho tiempo limitados a murales en ciudades y pueblos, desde hace poco más de un siglo se vieron progresivamente abiertos a múltiples formas, funciones y objetivos: anuncios urbanos, murales de creación libre, señales de tráfico, "affiches" en transportes colectivos (trenes, metro, autobuses) y privados o semiprivados (taxis y coches particulares que informan de las actividades de sus dueños o empleados), luminosos de gran dimensión y esplendor, anuncios aéreos, etc. Su afluencia a carreteras, autopistas, vallas de edificios en construcción, farolas de alumbrado, azoteas y terrazas en plazas y otros lugares de intersección urbana resuelven tanto su utilización con fines económicos como su conversión en soporte político de campañas electorales; y afectan de forma directa o indirecta casi al total de una población prácticamente indiferenciada. Los recursos de los carteles publicitarios provienen exclusivamente de la publicidad; y la saneada cuenta de resultados de las empresas especializadas en su producción y distribución justifica su uso y auge como instrumentos de amplificación social. La prensa, tanto la diaria como la periódica de gran difusión, es ante todo un producto de gran consumo, que ha sabido, por necesidad de uso supuesto su carácter efímero, unir fabricación, distribución y conservación en una verdadera industria de interés económico, social, político y multinacional crecientes. Difunde su producción primordialmente por venta de ejemplares sueltos en quioscos y librerías; pero también la completa mediante suscripción postal o entrega a domicilio. Disminuye hoy, a causa de la presión de las grandes empresas y por la dificultad que encierra cubrir con medios escasos focos de atención casi infinitos, el número de cabeceras, tanto nacionales como regionales y provinciales; al par que crece su al menos aparente despolitización y su tendencia a la especialización aun dentro de la visión general que el periódico o la revista planteen. Los grupos económicos que la respaldan y el creciente interés de empresas periodísticas, y financieras por su control explican, sobre todo para la prensa periódica, y más específicamente para la del corazón, las expectativas de asimilación de una publicidad que facilita la atracción de clientes o lectores, el abaratamiento del producto y la ampliación de los mercados, sean económicos, educativos, políticos o de cualquier otro tipo. El cine, en declive en los últimos años si se atiende al número de salas abiertas y al total de entradas en dichas salas, ha encontrado en las televisiones, para las que últimamente ha comenzado a producir, el más rico contacto de cuantos han podido producir o procurar los "mass media". El color, el tamaño de la pantalla, el sonido, la fotografía, la música y los efectos especiales se alían para gustar al espectador, introducirle en el juego durante largo rato y sin rupturas, en ambiente oscuro, que impide cualquier distracción, y con la seguridad "ex ante", de unas motivaciones y unos fines que predisponen y absorben a cuantos llenan la sala por espacio de hora y media, que es lo que viene a durar la sesión. La radio, por el contrario, tiene su campo propio, que no necesita de definición concreta. Sus emisores y sus receptores se conocen con bastante precisión; y supuesto el número de oyentes a partir del total de receptores vendidos, y de la audiencia asegurada prácticamente en todos los hogares, son las horas distintas del día las que aglutinan, en función, o a partir, de una peculiar confluencia de motivaciones e intereses, la audiencia propia de cada uno de los programas e informaciones. Entre todos los "mass media" es la radio la que mejor realiza la función informativa, ya sea deportiva, política, de sucesos o cultural. Aporta una información caliente; y tiene, quizás por ello, el mayor poder movilizador. Esa noticia rápida que la radio ofrece, y sobre todo si es primicia, se observa con más plenitud en el siguiente telediario; y se espera, si interesa, a la mañana siguiente, para completarla con el relato que el periódico ha redactado con alguna mayor detención. Ella sola, la radio, sabe, tanto como lo pueda hacer un concierto musical o el mitin a los electores convencidos, generar, potenciar la conciencia colectiva y el descubrimiento de una sensibilidad común, dispuesta a defender lo que se tiene o impedir la pérdida de lo que vale o se valora. Los ingresos publicitarios que demanda son manifestación preclara de su fuerza, que procede primordialmente de su frecuencia, de su repetición de eslóganes, de la atracción de una voz o del ambiente creado para generar deseos, impaciencias, necesidades, expectativas, etc.; y que los otros "media" reforzarán con el recuerdo de la imagen o con la insistencia en el mensaje. La televisión, de forma generalizada, no tiene el carácter pleno de "mass medium" hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Logró, sin embargo, y con una rapidez inusitada, saturar el mundo civilizado en poco más de veinte años; y supo, en conexión con la radio, y casi siempre en actuación conjunta, ocupar los hogares, ampliar su influencia, reducir en su favor los efectos, y los ingresos del cine; y, quizá sea lo más importante, ir progresivamente imponiendo, a través de filmes, "sketches", series y demás formas de atracción, el modelo americano de vida, en dependencia de la mejora del nivel de salarios y de consumo, de la prolongación de los tiempos de ocio y de la multiplicación de programas a partir de canales de emisión especializados. La televisión, además, la más notable por la extensión de su público, es aún más importante por la homogeneidad de su penetración: las estructuras de la audiencia son bastante estables; ella misma confecciona su propaganda; atrae y potencia la publicidad de los otros medios; está, más que cualquier otro medio de comunicación, en el punto de mira de grupos de poder económico, político o religioso; y sabe aprovechar y ordenar todos estos supuestos en función de la actualidad, de la calidad de la programación, de las estaciones, días y horas del año. La televisión, finalmente, es cambiante porque también lo son las relaciones con su público. Su capacidad y su disposición para conformar opiniones es a la vez factor y resultado de su difusión masiva. Como ha escrito G. Friedman, "la televisión es, en nuestra civilización técnica, el instrumento más poderoso para hacer que la masa participe en sistemas de símbolos, cuya puesta en común es imprescindible en orden a la cohesión social. Pero esta función unificadora sólo puede llevarse a cabo en ciertas condiciones, es decir, abriendo brecha en el particularismo de los pequeños grupos... (porque) la necesidad en que se ven los sistemas de símbolos de ser aceptados y acogidos por una larga audiencia, les garantiza una acción fortalecedora de los valores existentes". La televisión, por todas estas razones y motivos, acaba siendo un medio emocional, precisamente porque, como señalara A. Moles, "solicita la participación del espectador", acorta distancias y genera familiaridad hasta límites insospechados, que lo mismo aventuran formas corrientes y triviales que la sublimación, por imitación, de los comportamientos simbólicos de protagonistas, actores y comunicadores. En los años ochenta se manifiestan los primeros síntomas de transformaciones radicales en el funcionamiento de "los media" a nivel de producción, distribución y consumo; y consiguientemente de dimensión de masas, gracias, primordialmente, a las transformaciones cualitativas provocadas por el desarrollo de la electrónica en los sectores de la informática, de las comunicaciones y de los medios audiovisuales, ligados o en dependencia no sólo ni tanto a objetivos o razones puramente comunicativas o políticas, cuanto a decisiones más importantes y complejas que permiten hoy hablar de una opulencia comunicativa, desde la que se puede explicar fehacientemente la actuación de la sociedad sobre "los media" y la influencia, igualmente decisiva, de éstos en aquélla.
Fuente: Sitio web artehistoria
Colectivo: Observatorio
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30 Agosto 2006

Un weblog, también conocido como blog o cuaderno bitácora (listado de sucesos), es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores donde el más reciente aparece primero, con un uso o temática en particular, siempre conservando el autor la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. Existen weblogs de tipo personal, periodístico, empresariales o corporativos, tecnológicos, educativos, etc.
Historia
Antes de que los blogs se hicieran populares, existían comunidades digitales como USENET, listas de correo electrónico y BBS. En los años 90 los programas para crear foros de internet, como por ejemplo WebEx, posiblitaron conversaciones con hilos. Los hilos son mensajes que están relacionados con un tema del foro.
1994-2001
El blog moderno es una evolución de los diarios online donde la gente escribía sobre sus vida personal. Las páginas abiertas Webring incluían a miembros de la comunidad de diarios en línea. Justin Hall, quien escribió durante once años desde 1994 su blog personal, mientras era estudiante de la Universidad de Swarthmore, es reconocido generalmente como uno de los primeros bloggers.
También había otras formas de diarios online. Un ejemplo era el diario del programador de juegos John Carmack, publicado mediante el protocolo Finger. Los sitios web, como los sitios corporativos y las páginas web personales, tenían y todavía tienen a menudo secciones sobre noticias o novedades, a menudo en la página principal y clasificados por fecha. Uno de los primeros precursores de un blog fue el sitio web personal de Kibo, actualizado mediante USENET.
Los primeros blogs eran simplemente componentes actualizados de sitios web comunes. Sin embargo, la evolución de las herramientas que facilitaban la producción y mantenimiento de artículos web publicados y ordenados de forma cronológica hizo que el proceso de publicación pudiera dirigirse hacia muchas más personas, y no necesariamente con conocimientos técnicos. Últimamente, esto ha llevado a que en la actualidad existan diversos tipos de formas de publicar blogs. Por ejemplo, el uso de algún tipo de software basado en navegador es hoy en día un aspecto común del blogging. Los blogs pueden ser almacenados mediante servicios de alojamiento de blogs dedicados o pueden ser utilizados mediante software para blogs como Blogger o LiveJournal, o mediante servicios de alojamiento web corrientes como DreamHost.
El término "weblog" fue acuñado por Jorn Barger el 17 de diciembre de 1997. La forma corta, "blog", fue acuñada por Peter Merholz, quien dividió la palabra weblog en la frase we blog en la barra lateral de su blog Peterme.com en abril o mayo de 1999.Rápidamente fue adoptado tanto como nombre y verbo (asumiendo "bloguear" como "editar el weblog de alguien o añadir un mensaje en el weblog de alguien").
Tras un comienzo lento, los blogs ganaron popularidad rápidamente: el sitio Xanga, lanzado en 1996, sólo tenía 100 diarios en 1997, pero más de 50.000.000 en diciembre de 2005. El uso de blogs se difundió durante 1999 y los siguientes años, siendo muy popularizado durante la llegada casi simultánea de las primeras herramientas de alojamiento de blogs:
Open Diary lanzado en octubre de 1998, pronto creció hasta miles de diarios online. Open Diary innovó en los comentarios de los lectores, siendo el primer blog comunitario donde los lectores podían añadir comentarios a las entradas de los blogs.
Brad Fitzpatrick comenzó LiveJournal en marzo de 1999.
Andrew Smales creó Pitas.com en julio de 1999 como una alternativa más fácil para mantener una "página de noticias" en un sitio web, seguido de Diaryland en septiembre de 1999, centrándose más en la comunidad de diarios personales.
Evan Williams y Meg Hourihan (Pyra Labs) lanzaron Blogger.com en agosto de 1999 (adquirido por Google en febrero de 2003)
El blogging combinaba la página web personal con herramientas para poder enlazar con otras páginas más fácilmente — en concreto permalinks, blogrolls y trackbacks. Esto, junto a los motores de búsqueda de weblogs permitió a los bloggers llevar un seguimiento de los hilos que les conectaban con otros con intereses similares.
2001–2004
Los primeros blogs estadounidenses populares aparecieron en 2001: AndrewSullivan.com de Andrew Sullivan, Politics1.com de Ron Gunzburger, Political Wire de Taegan Goddardy MyDD de Jerome Armstrong — tratando principalmente temas políticos.
En 2001, el blogging se había convertido en tal fenómeno que comenzaron a aparecer manuales COMOs, centrándose principalmente en la técnica. La importancia de la comunidad de blogs (y su relación con un sociedad más grande) cobró importancia rápidamente. Las escuelas de periodismo comenzaron a investigar el fenómeno de los blogs y establecer diferencias entre el periodismo y el blogging.
En 2002, el amigo de Jerome Armstrong y ex-socio Markos Moulitsas Zúniga comenzó DailyKos. Con picos de hasta un millón de visitas diarias, se ha convertido en uno de los blogs con más tráfico de Internet.
Colectivo Alfanumérico
*Recuperado de: Wikipedia.org
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